Laura Sierra recupera la memoria histórica de AMCC

La pianista, reconocida por su labor de difusión de la creación femenina, presenta un estudio exhaustivo sobre el nacimiento de la Asociación Madrileña de Compositores y Compositoras (AMCC) y la consolidación del Festival COMA.

La pianista Laura Sierra Ramos, impulsora de proyectos de visibilización como «La Rotonda», ha presentado recientemente una investigación académica que arroja luz sobre una década crucial para el patrimonio musical español: el periodo fundacional de la Asociación Madrileña de Compositores y Compositoras (AMCC) entre 1998 y 2007.

El trabajo, titulado «Creación de la Asociación Madrileña de Compositores y Compositoras en 1998 y primeros años del Festival COMA (1999-2007)», analiza cómo un grupo de creadores transformó la escena cultural de Madrid ante el vacío institucional de finales del siglo XX.

El nacimiento de un referente cultural

Según detalla la investigación de Sierra, la AMCC nació en 1998 de la mano de figuras clave de la música española como Marisa Manchado, Enrique Igoa, Juan Pagán, José Luis Carles, Zulema de la Cruz, Jacobo Durán-Loriga, Pilar Jurado, José Luis Turina y Mercedes Zavala. Su objetivo era cubrir la falta de una estructura autonómica en Madrid que defendiera los intereses de los creadores frente al centralismo institucional.

El estudio resalta hitos significativos:

  • El «aldabonazo» inaugural: Un concierto de presentación en el Círculo de Bellas Artes en 1998, donde se estrenaron obras de un minuto compuestas por 36 socios, interpretadas por la soprano Pilar Jurado y el pianista Sebastián Mariné.
  • El Festival COMA: Creado en 1999 como una plataforma de autogestión, el festival alcanzó un pico de actividad en 2003 con 11 conciertos anuales. Hasta el año 2023, este evento ha impulsado más de 1.100 estrenos absolutos.

Liderazgo femenino y el debate de género

Uno de los puntos más destacados por la investigadora es el papel pionero de la AMCC en la visibilidad de la mujer. Durante la década analizada, la presidencia de la asociación estuvo ocupada ininterrumpidamente por mujeres: Marisa Manchado (1998-1999) y Pilar Jurado (1999-2010).

Sierra Ramos analiza además el debate histórico sobre la denominación de la asociación. Aunque se incluyó el término «Compositoras» en el nombre original para ganar visibilidad , la investigación revela las resistencias sociales de la época, que llevaron al uso del acrónimo «AMCC» como una «ambigüedad calculada» para mantener el espíritu inclusivo frente a las críticas terminológicas.

Un legado patrimonial

La investigación concluye que el binomio AMCC-COMA actuó como un «acelerador» del patrimonio musical madrileño, permitiendo la convivencia de diversos lenguajes estéticos —desde la electroacústica hasta la neotonalidad— fuera de los dogmatismos de generaciones anteriores.

Con este trabajo, Laura Sierra Ramos no solo consolida su perfil como investigadora en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), sino que proporciona una base documental esencial para entender la evolución de la música de nueva creación en la España contemporánea.